Fundación REDES tratará la Gestión de Basura Electrónica en la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra
Al finalizar el año 2010 es posible que el 70% de la población tenga un teléfono celular; siendo 3 años el promedio de vida de un teléfono móvil, estimamos que en el país habríamos desechado alrededor de 8 millones de celulares los últimos años ¿dónde queda esa basura electrónica altamente contaminante?
El año 2009 la Fundación REDES fue designada Representante de Bolivia en el Grupo de Trabajo sobre Gestión de Residuos Electrónicos y Eléctricos o “basura electrónica”, en el marco de la Estrategia Latinoamericana e-LAC 2010 con el apoyo de CEPAL.
De acuerdo a Eduardo Rojas, Presidente Ejecutivo de REDES, la información disponible a nivel nacional es prácticamente inexistente; pero la realidad global es bastante alarmante. Por ejemplo, de acuerdo a Greenpeace en Europa, la basura electrónica se incrementa entre un 3 y un 5 por ciento anual, casi tres veces más rápido que el total de los residuos domiciliarios comunes. En países en desarrollo se espera que la basura electrónica se triplique en los próximos años. En Bolivia, no imaginamos siquiera los retos que debemos asumir los próximos años para gestionar la basura electrónica que adquirimos.
Ahora que el país será declarado por ENTEL como Territorio con Cobertura Total (TCT), tenemos que asumir comportamientos medioambientalmente saludables. Por ejemplo, un teléfono celular contiene entre 500 a 1.000 componentes diferentes, de los cuales muchos son altamente tóxicos, y no tenemos en nuestro horizonte diario el reciclaje, re-acondicionamiento o planes de re-utilización de equipos en todos los estratos de la sociedad. Si estimamos que la población boliviana tiene aproximadamente 11 millones de habitantes, al finalizar el año 2010 es posible que el 70% de la población tenga un teléfono celular; siendo 3 años el promedio de vida de un teléfono móvil, estimamos que en el país habríamos desechado alrededor de 8 millones de celulares los últimos años ¿dónde queda esa basura electrónica altamente contaminante?. El panorama se pone más duro aún si consideramos que hay un promedio de 2 celulares por persona en las áreas urbanas.
Paradójicamente, mientras seguimos impulsando Estrategias de Inclusión Nacional, promoviendo el equipamiento de computadoras en escuelas, domicilios, barrios y el uso cada vez más común del teléfono móvil, no nos damos cuenta que estamos contribuyendo en la ampliación de las miles de toneladas de basura electrónica, que terminan en los basureros municipales o simplemente en los depósitos de nuestras casas, afectando el medio ambiente y a la madre tierra.
Nuestra propuesta va a la par de todos los países que actualmente buscan que los productores de basura electrónica se hagan cargo desde el momento de la producción hasta finalizado el término de vida de los productos electrónicos que nos venden. Además ponemos énfasis en la creación de micro y mediano emprendimientos de reciclaje y reacondicionamiento, porque existe un prometedor campo laboral en la recuperación de piezas electrónicas y la extracción de metales preciosos comúnmente utilizados en las placas de nuestras máquinas. A nivel gubernamental, proponemos la realización de gestiones para la construcción de políticas públicas de control y gestión de la basura electrónica, y uno de nuestros primeros pasos es la gestión de apoyos para realizar el Diagnóstico Integral de Residuos Electrónicos y Eléctricos en Bolivia.






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