Opiníon

Del derecho de la integración y la posición estratégica boliviana 

Una y mil veces hemos escuchado que Bolivia debe tomar ventaja de su posición geográfica en el subcontinente sudamericano, sin embargo parecería que son terceros países quienes tienen que reconocerlo primero, para que los bolivianos terminemos de convencernos de dicha realidad.

La tendencia mundial de forjar bloques económicos entre países vecinos en una primera etapa y entre países con fortaleza macroeconómica similar –aún cuando no necesariamente vecinos- en una etapa posterior, es innegable e imparable, a pesar de casos aislados como el BREXIT. Resulta entonces relevante notar que si bien dichos bloques encuentran su origen en el interés de consolidar un mercado común, dicha conjunción trasciende a etapas ulteriores que se plasman en acuerdos en materia migratoria, financiera e inclusive política, como es el caso del modelo global más avanzado en este tema, como es la Unión Europea, donde además de haberse generado un mercado común, los ciudadanos de los países miembros pueden transitar libremente entre Estados, compartiendo una moneda común.

Sin embargo “no todo lo que brilla es oro”. Resulta pertinente aclarar que para llegar a este nivel de integración, hacen falta más que buenas intenciones. Además de los consabidos tratados fundacionales de estos bloques, los cuales contienen obligaciones para todas las partes contratantes, la mayoría de los bloques han creado órganos supranacionales, los cuales emulan los tres poderes de cada Estado (ejecutivo, legislativo y judicial).

Aún cuando las funciones de cada uno de estos son relevantes, es necesario analizar la tarea del órgano legislativo supranacional, pues éste –conformado por parlamentarios de cada país miembro- debe lograr la homogeneidad normativa y evitar así las disparidades (e inseguridad jurídica implícita) que podrían presentarse cuando un país no tenga el mismo nivel de sofisticación o vanguardismo en ciertas leyes con que otros Estados miembros sí cuentan. Esto es lo que se conoce como Derecho Comunitario.

Por su ubicación geográfica, Bolivia tiene ventajas que muchos otros países -con certeza- envidian: ser el eje integrador entre la Comunidad Andina de Naciones y MERCOSUR, así como la posibilidad de convertirse en un corredor comercial bi-oceánico, en definitiva son un par de ejemplos que si son bien aprovechados, pueden traducirse en importantes ingresos para el erario nacional.

La conveniencia de Bolivia en suscribir acuerdos comerciales como Estado individual o hacerlo al interior de un bloque del cual forma parte, depende de las condiciones que se negocien en cada caso, sin embargo algo que resulta irrefutable es el desaprovechamiento de lo que Brasil, nuestro vecino y socio natural puede ofrecernos. Si bien es cierto que Brasil viene atravesando una crisis política y económica, el tamaño de su industria y el potencial productivo de esta potencia le otorgan una capacidad resiliente incuestionable.

Frente a este escenario, no queda más que gestionar con Brasil –a la brevedad posible- mayores acuerdos comerciales, ojalá mediante la suscripción de un tratado bilateral integral, así como tener la precaución de no descuidar en cumplir nuestras obligaciones de venta y provisión de gas natural, hoy en plena renegociación.

0. Especialista en Derecho de Inversión y Arbitraje Comercial Nacional e Internacional. Es Master en Derecho Internacional Privado y cuenta con Post Grados en Derecho Corporativo y Arbitraje Comercial. Socio del Estudio Jurídico WAYAR & VON BORRIES.

 

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